El odio, elegir entre el bien y el mal

Entre las emociones más fuertes y determinantes para la buena vida y supervivencia de la humanidad, está el odio. Sin ser exagerada y si contundente, me veo en la tarea de escribir, sobre la naturaleza del odio, cómo se entrena el corazón de un hombre a través de su mente, para ser incapaz de sentir amor propio, ni amor por los demás, ni por su entorno, porque entre el odio y el amor solo hay un paso.

A este punto del programa Procesa Tus Emociones, que he estado desarrollando en los últimos meses, para ayudar a las personas a comprender su sistema emocional, procesar y regular sus emociones, el significado y la función de cada emoción, sentimiento, los invita a profundizar y poner en práctica nuevas formas de disposición ante ciertas situaciones de la vida y la reacción ante ellas. Es entonces, de suma importancia disponerse a comprender el odio, para saber la forma en la que podemos decidir estar en el o elegir una mejor forma de sentir la vida. Cuando el odio se alimenta con el dolor, la envidia, los celos y la furia, es una emoción que se prolonga, y si no es tratada a tiempo, se transforma en una patología.

Ya es evidente que, el odio que hoy presenciamos viene dado de la indiferencia del hombre hacia la vida en un mundo totalmente materializado, superfluo y banal, donde no es humano el hombre porque se ha convertido en una cosa y, además, sustentado por el mismo, siendo indiferente ante la vida misma, y llenándose de odio e ira contra la vida. De esta forma nuestra sociedad se ha levantado entre el vaivén del amor y el odio, en el cual, podemos observar, sea ha hecho hincapié en los eventos violentos que ocurren cada día y que, además, son reforzados por las noticias, los videojuegos, la violencia intrafamiliar, el desamor y las redes sociales que, sin duda alguna, son los hechos más relevantes de la vida cotidiana de los habitantes del planeta tierra.

¿Y cómo hacer para dejar de sentir odio si estás herido?

EL odio no cesa con el odio, el odio cesa con el amor. Esta es una LEY muy antigua”

Siddharta

Tanto como lo dijo, Buda, así se ha comprobado en nuestros años más tecnológicos por la neurociencia, a través de resonancias magnéticas donde se han observado a personas con el odio activado, como hay mecanismos cerebrales que se alteran produciendo esta emoción. Asimismo, no es extraño saber, que en algunas de las funciones cerebrales en las que se activa el odio, con otro tipo de estímulos relacionados con el amor de pareja se activa el amor.

Esto ha confirmado que, otros estudios de psicoanalistas que, a nivel funcional mental, estamos dotados con una gama de emociones y sentimientos que, según lo que recibamos del entorno cercano desde niños es, lo que más se va a desarrollar en nuestras formas de ver la vida, de actuar en la toma de decisiones y las condiciones en las que vas a querer vivir.

Es por lo que, para encarar el odio que se ha difundido e instalado como algo normal en la humanidad, necesitas profundizar un poco más al respecto, y es lo que haremos en el próximo artículo.

VIRGINIA RANGEL

Otros post que pueden interesarte


Comparte con tus amigos:


¿Tienes preguntas? Toca Aquí
Estoy para ayudarte.
¡Hola! Haz clic en el botón de abajo si necesitas iniciar una conversación conmigo.
Normalmente te responderé en pocos minutos