¿Por qué eliges el odio en vez de amar?

El dramaturgo Tennessee Williams explicó su pensamiento sobre el odio, “Creo que el odio es un sentimiento que puede existir en ausencia de toda inteligencia”. Seguramente te dará vueltas por tu cabeza esta idea de, cuando tu inteligencia no está bien manifestada recurres al odio.

Es un pesar para todos, la presencia constante de la emoción del odio, y aquí puedo recordar casos que he tenido en mi consulta de niños, adolescentes y adultos que sienten odio a diario, sin ser conscientes de ello. Es más, no saben enfrentar la vida de otra manera.

¿Qué es el odio?

El odio es una emoción que se activa ante estímulos que te provocan dolor, rabia, sentimiento de abandono, maltrato, generando hostilidad, el desprecio hacia la otra persona o situación, integrando los deseos del mal hacia los otros, la destrucción, el rechazo y evasión, el hablar mal de ella o ellas, hasta acabar con ellas si le es posible.   

En estos términos, las personas que odian son aquellas que emiten juicios verbales sobre los otros con agresividad, son promotores y ejecutores de violencia física o psicológica, hasta volverse ciegos y sordos perdiendo el control de sus vidas en su entorno social.

Erich Fromm, Psicoanalista Alemán escribió en uno de sus libros, “El hombre ordinario con poder extraordinario es el principal peligro para la humanidad, y no el malvado o el sádico. Pero, así como se necesitan armas para hacer la guerra, se necesitan las pasiones del odio, de la indignación, de la destrucción y del miedo para hacer que millones de hombres arriesguen la vida y se conviertan en asesinos”.

¿Cómo llegas al odio?

Todo niño llega a la vida siendo casi un papel en blanco. Si, y escribo casi, porque a través de los embarazos con violencia física y verbal, con el consumo de alcohol, tabaco y drogas, ya viene con una historia desde su tiempo en el útero.  Al nacer, los entornos y las relaciones de la vida de cada persona integran una importante base para su desarrollo óptimo. En los ambientes familiares o en los casos de niños abandonados, secuestrados o abusado, son el nicho de la crianza para un niño que pueda escoger el bien o el mal. El corazón de cada persona se llena de eso que percibe, ve, de eso que recibe a nivel emocional.

Por esta razón, la importancia del cuido y el trato en los entornos familiares, en las escuelas y lugares que atienden niños que han llegado por diferentes circunstancias de vida, que sea agradable para la edad, con lenguaje adecuado, acciones y conductas que propicien un entorno prometedor, estimulante para lo bueno. Hemos visto innumerables casos de niños ya en la adolescencia y adultos que se han convertido en su dolor, la necesidad de no tener dinero: delincuencia, el maltrato de la familia: bullying, histerias, y abuso verbal de los demás, el abuso físico sin tratamiento: abuso físico hasta la muerte a otros.

¿Cómo elegir el camino del bien?

Las personas con las características comentadas anteriormente terminan siendo rechazadas por los demás, debido a que su forma de trato llega a ser muy fuerte y desconcertante. Cuando te encuentres personas con un elevado nivel de odio, lo mejor es ser suave y amoroso con ellos sin ser falso o hipócrita, porque ellos son sumamente sensibles, y para que no sigas cultivando sus niveles negativos de vivir.

Estas personas, adentradas en su odio, les es muy difícil encontrarse cónsonos a emociones como el amor, a pesar de que algunas áreas del sistema cerebral funcionan para ambas emociones, no releva una a la otra hasta que se producen cambios importantes para generar el amor.

Para poder regular esta emoción, es importante atenderla a través de psicoterapias que ayuden a la persona a hacer consciencia de lo que sienten y atreverse a realizar un proceso de mejora en esas creencias, miedos y frustraciones que cargan por mucho tiempo.  Es un proceso que puede tomar un tiempo y lo más indicado es que sea planificado, continuo y medible, para tener información sobre el avance del paciente.  Es también conveniente que la persona esté verdaderamente decidida a salir de esa constante tentación al odio, porque de no quererlo hacer, no habrá mago que pueda cambiar su situación.

Elegir el camino del bien, te libera del odio, las frustraciones y hostilidades que repetidamente se proyectan con esta emoción, y te conecta con el amor, las ganas de vivir y gestionar una buena vida.

VIRGINIA RANGEL

Otros post que pueden interesarte


Comparte con tus amigos:


¿Tienes preguntas? Toca Aquí
Estoy para ayudarte.
¡Hola! Haz clic en el botón de abajo si necesitas iniciar una conversación conmigo.
Normalmente te responderé en pocos minutos