LA ENVIDIA, UN MAL QUE PUEDES TENER Y DEL QUE TE PUEDES LIBRAR

Si le pusieramos un número estimado a la cantidad de personas que padecen de algún problema de salud mental, nos quedaríamos cortos porque se ha comprobado que, un pequeño porcentaje de la población mundial busca atención en el caso de trastornos mentales, y otros, muy pocos, buscan ayuda para atenderse en los casos de prevención y riesgos de padecer algún daño en la salud mental, quedando un gran número de personas fuera de la contabilidad de la salud mental, porque si todos estuviésemos equilibrados mentalmente, el planeta fuese una maravilla donde estar sin conflictos.

En estos meses en los que he estado trabajando en mis programas en Vivo, en Facebook e Instagram, sobre el procesar las emociones, me sorprende cada vez más, ese mundo inmenso de traumas y dolores que padecemos los humanos. Esto es debido a que mucha, gente que me escribe, luego de realizar los programas, me dicen algo como, yo no me había dado cuenta de que yo sufría por envidia, depresión, cualquiera de las emociones o procesos emocionales que te pueda mencionar. Y esto se sigue quedando corto, como cuando por una mala noticia, por una rabia o histeria que tuviste en algún momento, te ocasionas un accidente cerebro vascular y ni te diste por enterado en el momento, pero unos años más tarde quizás, por sufrir un trastorno mental, te des cuenta del daño que viviste y en el que ya no puedes hacer más nada.

¿Qué es la envidia?

La envidia pareciera que no es tan importante, sin embargo, ha sido considerada tan bien un pecado capital. Así que, te recomiendo que prestes mucha atención a esto que te estaré explicando aquí.

La envidia es una emoción negativa con la cual, experimentas una cadena adicional de emociones, sentimientos y pensamientos que son muy negativos y que te arrojan a una vida totalmente disconforme y agresiva, por desear eso que otros tienen y que crees no poder alcanzar.

Las emociones que normalmente forman parte de la envidia son, el odio, la furia y la frustración. Los sentimientos son, la melancolía, hostilidad, resentimiento, cólera, desesperación, negatividad, indignación, pena, victimización y hasta el fastidio, por sentir que no puedes hacer nada por eso que te duele que no tienes. En ocasiones, las personas envidiosas, dejan de vivir sus vidas por estar pendientes de ver el mal ajeno, a esa persona que se ha convertido en su rival, fracasada porque la enfurece verla exitosa o feliz, su sentido de inferioridad ante su adversario es tal, que parece una persona mentalmente enferma.  

¿Por qué se envidia?

Tanto para la psicología y la psiquiatría, hay diferentes fuentes por las que puedes tener la tendencia a ser envidioso en tu vida, y como siempre les confirmo a las personas que vienen a mi consulta con esta emoción, como parte de sus problemas, indagamos en su pasado y encontramos siempre un detonante. El ambiente donde creces en tu niñez puede salvarte o ayudarte a ser envidioso. Si tus padres o adultos con los que viviste en tu niñez y adolescencia fueron equilibrados en el trato contigo, con las relaciones entre tus hermanos, con tu actuación en las actividades que hiciste (escuela, deportes, entre otros) puedes estar a salvo o entrar a la categoría de ser envidiado. En cambio, si en tu entorno familiar se daban las comparaciones entre hermanos, la crítica era tema del día, el no merecimiento era una constante, entonces de esta forma te acostumbraste a ver a los demás contentos, progresando, amados, con derechos y a ti desdichado, frustrado por no ser apoyado, comprendido y hasta poco amado.

¿Qué efectos tiene la envidia?

Los efectos de la envidia en ti y los demás son muy destructivos. Esto es por lo que, te invito a hacer algo por descubrir si padeces de sentir envidia por otros, si sufres por ser envidiado o si en cambio, nunca has estado cerca a esa emoción. Que puedas pasar tu vida sin envidia es un regalo de la vida.

  1. Si tu eres el que siente envidia te atrasa, te hace desconectarte de oportunidades de amistades, éxito, parejas y prosperidad.
  2. Si tu eres el envidiado, normalmente lo que ocurre es que, tus proyectos fracasan, te cuesta mucho lograr lo que te propones, y sientes una sensación de pérdidas constantes.
  3. Si tu no sientes envidia, ni eres envidiado, eres un afortunado porque, no emites ni recibes nada negativo que pueda entorpecer tu vida, proyectos y desenvolvimiento personal.

¡Supera la envidia!

Virginia Rangel

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