LA ADAPTABILIDAD Y EL LIDERAZGO EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS.

Si algo nos trajo el coronavirus fue la puesta en prueba de nuestras habilidades de liderazgo. Ya existían dudas entre la capacidad de respuesta de las personas ante una situación de crisis, poniendo en evidencia el liderazgo, la adaptación y la forma de comunicación en momentos estelares y de crisis. En esta ocasión, comentaremos aspectos importantes sobre una característica vital en el comportamiento humano y la forma de actuar de un líder con eficacia y adaptabilidad.

Se que muchas personas han visto o vivido experiencias de rigidez ante cambios, y que pueden haber cuestionado personas en altos cargos directivos, que no han sido capaces de conectar con la capacidad de la adaptabilidad. Sin embargo, en entornos laborales, donde no se toman en cuenta las habilidades blandas del trabajador, esto es el conjunto de habilidades como el trabajo en equipo, socializar, la capacidad de organización, la versatilidad, entre otras, ocurren equivocaciones en el liderazgo.

La adaptabilidad es una capacidad innata en los humanos, que ha permitido que sobreviva a adversidades ambientales, de vida, guerras y enfermedades, que proporciona recursos desde los primeros años de vida para ir explorando el entorno donde vivimos. A medida que las personas van encontrando situaciones de cambio complejas que les causan estrés, afectan su modelo de vida y sus tomas de decisiones, interviniendo las emociones. Esto produce una alteración de la adaptabilidad, que es considerada como un trastorno según el DSM-5 de la American Psychiatric Association, 2013, clasificado como TA dentro de los trastornos relacionados con el trauma y el estrés. Esto genera ansiedad, cambios en el comportamiento, alteración de las emociones, propiciando la rigidez mental y bloqueos.

En cualquiera de las profesiones, esta capacidad puede engrandecer la carrera de la persona u opacarla. Saber adaptarse oportunamente, en un mundo que está en constante cambio, y que hoy da un giro inminente a causa de una pandemia, es el secreto de las personas que van creciendo en una empresa, emprendimiento o en su vida personal. En cambio, para la persona que no se adapta a las situaciones cambiantes de la vida y sus movimientos, pierde la ruta hasta quedarse en un limbo, sin reaccionar, ni activar esta capacidad.

Hoy, en tiempos de covid-19, es el momento de la verdad de muchos líderes en el entorno mundial y local.  Haremos un intento de caracterizar lo que hemos estado observando en las diferentes expresiones de liderazgo y adaptabilidad.

Los altruistas.

Son los que se arriesgan a salvar personas de la crisis económica y de la salud, bien sea de la comunidad, empresas o en los hospitales. Estos ofrecen protecciones salariales, reacomodan a la gente si es necesario, hacen alianzas para movilizar al recurso humano.  En el caso de los empresarios, contribuyen al orden sanitario, ayudan a dar soluciones reales financieras para las empresas pequeñas, medianas o grandes, y aportan soluciones a sus entornos cercanos, contribuyendo a la tranquilidad que requiere el momento, para solventar el problema macro. Los trabajadores de la salud forman parte de esta característica, porque no solamente piensan en el otro, en su comunidad, país y el planeta entero, sino que también ponen en riesgo su vida por hacer lo que aman, en entrega a su profesión. Estos líderes se adaptaron rápidamente y no esperaron por soluciones mágicas, sino que se lanzaron a hacer historia.

Los confundidos.

Se resguardan en sus egos, vociferando su desinformación y además promueven medidas que no contribuyen a la seguridad, ni cuido de las personas e instituciones, influyendo de forma negativa a la comunidad, empresas y naciones. Son los líderes que después de ciertas consecuencias, obtenidas por las desacertadas y precipitadas decisiones, han tenido que cambiar sus formas de actuar rápidamente, para dirigirse a la comunidad o a las personas dependientes de ellos. Promueven el nerviosismo por volver a una realidad que ya no existe y crea más desesperación y angustia en quienes los siguen, creando incertidumbre. La adaptación para ellos ha sido muy accidentada, lo que puede ocasionarle complicaciones en su liderazgo a largo plazo.

Los egoístas.

Son aquellos que solo están pendientes de su bolsillo, esos líderes no son capaces de negociar con sus proveedores y clientes, les cuesta comprender lo que puede afectar sus decisiones a los otros, solo ven de si mismos y de su propia supervivencia, les cuesta conectar con su comunidad local y mundial, al pretender preservar sus dineros y negocios a toda costa, teniendo la especial característica de ser los grandes perdedores al final de la crisis, porque no se han adaptado a las nuevas formas del movimiento en su comunidad, y del planeta.

Los ingenuos.

Esta categoría de líderes son los que creen que este momento es igual a otros momentos del pasado y tratan de resolver las situaciones con gestiones parecidas a las decisiones tomadas anteriormente. Creen que todo volverá a ser igual, motivando a las personas que lo siguen a continuar como si la situación fuese la misma, y no logran adaptarse a lo nuevo, les cuesta comprender lo que hay que hacer, poniendo en riesgo lo logrado antes de la crisis.

Los ejecutores.

Estos son los líderes que, silenciosamente, se han adaptado y que han ido tomando decisiones diferentes, observando la realidad con cautela, haciendo pequeños cambios de acuerdo con los nuevos requerimientos y realidades que van encontrando, tratando de afectar a sus dependientes lo menos posible. Estos son estrategas, han basado sus decisiones para el mediano y largo plazo, han tomado asesorías pertinentes para estudiar las formas de evolución de un evento sin precedentes, armando equipos eficaces para seguir el orden de las gestiones, activando los “damage control” como parte de la mitigación de pérdidas y reorganización del trabajo. Estos líderes saben que la adaptabilidad es parte de su forma de vida, por lo cual, han logrado desarrollar su poder personal, son personas con un alto contenido de valores humanos y que el bienestar de todos es su prioridad.  

Si reconociste alguna persona de tu entorno con características similares, que ha interactuado en los medios de comunicación, en las empresas u otras áreas en las que te desenvuelves, seguramente habrás entendido de donde viene cada comportamiento sin conocer la raíz específica, sabes que existe o no la adaptabilidad.

¿Cómo saber que estás desconectado de esta capacidad?

  1. Si viviste una situación de estrés en tu vida que te bloqueó, sabes lo que pasó, pero no reconoces que necesitas trabajarlo.
  2. Te sientes rígido con cualquier movimiento en tu entorno laboral.
  3. Puedes crearte imágenes falsas del actuar de tus colegas.
  4. Dices ¡No! en la primera conversación de alguna sugerencia de modificación.
  5. Tu discurso es pesado cuando otro plantea una idea diferente.
  6. Sientes tensión.
  7. Te frustras con los cambios sorpresivos.
  8. Crees que todo negocio tiene que hacerse en una oficina, o de la forma que llaman tradicional.
  9. Te cuesta comprender el manejo virtual del trabajo y los negocios.

¿Cómo activar de forma genuina la adaptabilidad en tiempos de crisis para lograr un buen liderazgo?

La adaptabilidad requiere de sentirse relajado, cómodo con lo que se hace y mantener una buena apertura mental para comprender los cambios que requiere todo sistema vivo. Venimos de familias exigentes, con múltiples desafíos y problemas sin resolver adecuadamente, sistemas extenuantes de trabajo, estrés y de patrones infundados de responsabilidades que se transformaron en cargas, alejando a las personas de disfrutar y hacer las cosas, como el trabajo, de forma agradable, rítmica y armónica.

Entonces, es aquí donde necesitas renovarte, romper esos viejos patrones que ya no van con el tiempo que tú vives. Necesitas soltarte de esas cadenas de creencias que ya no te llevan a sentirte satisfecho, a pensar que tienes que pasar largas horas trasladándose, trabajando y dejando tu vida personal a un lado.

Para eso, es imprescindible cambiar de hábitos y regresar a las bases humanas.

  1. Si no entiendes qué cambios necesitas hacer para adaptarte a nuevas situaciones de vida, busca ayuda de un especialista que te apoye en explorar ese nuevo camino.
  2. Cambia la forma de despertar y la rutina que haces cada mañana.
  3.  Seguramente tu alimentación requerirá de cambios, para suavizar tu energía corporal, mental y activarlas.
  4. Revisa cómo te estás comunicando con tu familia, las personas del entorno de trabajo y con las personas en tu comunidad.
  5. ¿Cuales son tus intereses? ¿Es que tienes algo especial por hacer, o eso se perdió de tu lista de cosas para hacer?
  6. Trabajar en tus habilidades blandas o inteligencia emocional es urgente.

Siempre estar en mejora personal continua, te da renovación y nuevas alternativas para seguir innovando, transformándote, disfrutando la vida, siendo un líder de todos los tiempos.

VRangel

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